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miércoles, 17 de septiembre de 2014

El reto casi imposible de saber cuándo acabará la fiesta. ¿Cómo salir de los QEs?

Hace años que todos hablamos de la enorme distorsión que están provocando los Bancos Centrales (de EEUU, Europa, Japón, UK) con las medidas "no convencionales" para generar liquidez e inflación. Estamos en una nueva era, que no sólo no ha sido predecida por los economistas académicos, sino que además va en contra de todas las teorías clásicas. La realidad supera la ficción: nos enseñaron que los bancos centrales no podían imprimir dinero sin control porque eso crearía hiperinflación y mataría la economía. Resulta que la FED y el BCE han aumentado y prevén aumentar (respectivamente) sus balances de forma exponencial, y sin embargo, apenas consiguen generar inflación.

 

Son muchas la voces expertas y cualificadas que llevan años alertando de la locura que todo esto supone. Pero por ahora, están fracasando estrepitosamente en sus predicciones. La economía no se derrumba, los mercados tampoco. Cierto que no conseguimos crecer y que nos enfrentamos a importantes problemas estructurales, sobre todo en Europa. Pero eso se debe más a motivos demográficos (continente envejecido) y burocráticos. ¿Qué problema hay en no crecer? Yo no estoy de acuerdo con esa visión técnica económica, pseudo-científica que considera el crecimiento un dogma.

Crecer es necesario para tapar agujeros y cosas mal hechas durante décadas. Cuando tu endeudamiento no para de crecer, necesitas crecimiento económico (y de población, esa es la clave), para que esas deudas contraídas en años anteriores no tengan tanto peso y parezcan menores en años sucesivos. El problema aparece cuando por razones demográficas (u otras) ya no dispones de ese crecimiento.

Europa es rica, muy rica. Nunca en la historia hemos sido tan ricos, ni hemos disfrutado de un período de paz tan prolongado. El problema está en las ineficiencias y el despilfarro acumulado durante décadas, y en el reparto de esa riqueza, que no depende de las leyes y del Estado exclusivamente, sino de la propia naturaleza humana: miedosa, codiciosa y egoista.

La aventura iniciada por los Bancos Centrales en 2008 es una incertidumbre total. ¿Cómo y cuándo acabará esta intervención MASIVA de la FED y el BCE en los mercados y la economía? ¿Qué efectos y consecuencias tendrá? En realidad, nadie lo sabe exactamente. Estamos jugando con fuego, dicen muchos. El problema importante es el CUÁNDO. Tener razón demasiado pronto, no es tener razón.

Si cada día digo que va a nevar en Madrid, es probable que acabe "acertando". Pero si tengo que esperar 10 meses, ¿podré decir entonces que "ya lo avisé"?

Algunos economistas dicen que los QEs son adictivos y una vez que has entrado, no puedes salir. Veremos. Insisto en que NADIE sabe realmente cómo acabará ésto. Tarde ó temprano llegará una crisis. ¿Podría ser mayor y peor que la de 2008? ¿O quizá tendremos una crisis a la japonesa durante los próximos 20-30 años?

El riesgo está ahí. Y tengo una certeza: los ciclos siguen existiendo, así que tendremos más crisis en el futuro, sin ninguna duda. Intentar predecir a largo plazo cuándo acabará la fiesta me parece una pregunta mal planteada. No predecir, sino adaptarse. Vigilar tendencias Macro, Técnica, vigilar fundamentales y sentimiento de masas. Como operadores particulares, no necesitamos predecir, sólo tomar decisiones y adaptarnos.


Este artículo ha sido publicado por Niko Garnier,
en el blog www.global-trader.net